Mezclar homicidios y desapariciones como si fueran el mismo dato distorsiona la medición de la violencia en México. Aquí explicamos por qué.

Resumen
Cuando los homicidios bajan y las desapariciones suben al mismo tiempo, la conclusión que circula es casi automática: los muertos ya no se encuentran, así que ahora se cuentan como desaparecidos. Es una hipótesis que tiene algo de verdad, pero que se presenta como certeza sin serlo. El problema real no es que los números se estén trasladando de una columna a otra, sino que ambos registros miden cosas distintas con metodologías distintas, y confundirlos produce narrativas que distorsionan lo único que debería importar: tener datos confiables para saber cuánta violencia ocurre realmente en México y qué tipo de respuesta del Estado requiere.
El Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública —el organismo que reúne mensualmente los reportes de delitos de todas las fiscalías del país— registró 23,374 víctimas de homicidio doloso en 2025, la cifra más baja en casi una década. Ese mismo año, el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas reportó 7,399 nuevas desapariciones solo en el primer semestre, un aumento del 18% respecto al mismo periodo de 2024. Las dos tendencias coexisten, y esa coexistencia alimenta la pregunta: ¿están relacionadas?
Para responderla correctamente hay que entender qué mide cada uno de estos registros, porque no miden lo mismo.
¿Qué mide cada registro?
El conteo de homicidios dolosos registra muertes: casos en los que hay un cuerpo, una causa de muerte identificada y una determinación de que hubo intención. Lo alimentan las fiscalías estatales a partir de carpetas de investigación abiertas. Sin cuerpo, sin dictamen, sin carpeta: no hay homicidio registrado.
El RNPDNO funciona de otra manera. Anota a toda persona cuyo paradero se desconoce en el momento de la denuncia, independientemente de si hay indicios de violencia. Eso incluye víctimas de grupos criminales, pero también personas que se alejaron voluntariamente, casos de trata, migrantes en tránsito y situaciones donde no existe evidencia inicial de un delito. No es un registro de muertos: es un registro de ausencias.
Esa diferencia de origen es la que hace que compararlos directamente sea un error metodológico.
¿Qué dicen las fuentes?
Del total histórico de personas que han pasado por el RNPDNO desde que existe el registro, aproximadamente el 65% fueron localizadas. De ese grupo, el 92% apareció con vida. Eso significa que la mayoría de las desapariciones registradas no terminan como homicidios: terminan como personas que regresan, que estaban en otra situación o cuyo caso se resuelve por otra vía.
Sumar desaparecidos a homicidios para obtener “la cifra real de muertos” asume que cada persona desaparecida está muerta. Los datos históricos del propio registro oficial contradicen esa suposición.
Al mismo tiempo, sería incorrecto ir al extremo opuesto y afirmar que ambos fenómenos no tienen ninguna relación. México Evalúa, en su estudio Violencia en México 2015–2025, señala que en territorios con disputa criminal intensa las desapariciones pueden operar como mecanismo para evitar que un asesinato quede documentado: sin cuerpo no hay homicidio que acreditar. El propio documento del centro de análisis indica que esto distorsiona los registros y reduce la capacidad del Estado para medir cuánta violencia letal ocurre realmente. El fenómeno existe, pero no se puede cuantificar con los datos públicos disponibles.
¿Por qué las narrativas que mezclan ambos datos son un problema?
Cuando se afirma que la baja en homicidios es falsa porque los muertos ahora están en la lista de desaparecidos, o cuando se afirma que la baja es real y las desapariciones son un problema separado, los dos argumentos tienen algo en común: ninguno está sostenido por una metodología que permita probarlo. Y eso importa más allá del debate político.
Una narrativa inexacta sobre cómo se mide la violencia no solo distorsiona el diagnóstico: desactiva la posibilidad de diseñar respuestas efectivas. Si el Estado mide la seguridad solo con homicidios dolosos y ese indicador baja, puede concluir que la estrategia funciona aunque la violencia simplemente se esté desplazando hacia formas menos visibles. Si los críticos suman desaparecidos a homicidios como si fueran la misma cosa, el análisis tampoco refleja la realidad.
México Evalúa propone una salida a este problema: un indicador integrado de violencia letal que suma cinco categorías —homicidio doloso, feminicidio, homicidio culposo, otros delitos contra la vida y desapariciones— no para equipararlos, sino para tener una imagen más completa del fenómeno. Con esa métrica, la reducción de 2025 no es del 22% que reporta el indicador simple de homicidios dolosos, sino del 8.6%. Y vista en perspectiva de diez años, la violencia letal no bajó: acumuló un crecimiento del 68.2%.
¿Qué pasa cuando el registro mismo no es confiable?
La discusión metodológica tiene un agravante. El RNPDNO, que debería ser la fuente primaria para medir desapariciones, ha atravesado episodios que cuestionan su integridad.
En 2023, el gobierno federal impulsó un operativo para “actualizar” el registro utilizando a la Secretaría de Bienestar en lugar de las autoridades especializadas en búsqueda. La entonces titular de la Comisión Nacional de Búsqueda, Karla Quintana, se negó a validar los resultados sin verificación formal y renunció al cargo. Investigaciones posteriores documentaron firmas falsificadas en formularios, cuestionarios perdidos y nombres borrados del registro sin proceso legal. La organización Data Cívica identificó que al menos 10,953 personas desaparecidas fueron eliminadas de la base sin que estuviera documentada su localización.
Ese episodio no resuelve el debate sobre si los homicidios se ocultan como desapariciones. Lo que sí establece es que el registro donde se miden las desapariciones ha sido objeto de intervenciones que redujeron artificialmente las cifras, lo cual agrava exactamente el problema de fondo: México no cuenta con un sistema confiable, estable y metodológicamente sólido para medir su propia violencia.
Verificación de la información
Verificado:
- El SESNSP registró 23,374 víctimas de homicidio doloso en 2025, una reducción del 22.2% frente a 2024.
- El RNPDNO reportó 7,399 nuevas desapariciones en el primer semestre de 2025, un aumento del 18% respecto al mismo periodo del año anterior.
- Del total histórico de personas registradas en el RNPDNO y localizadas, el 92% apareció con vida.
- México Evalúa calculó que con su indicador integrado de violencia letal, la reducción real entre 2024 y 2025 fue del 8.6%, no del 22%.
- Data Cívica documentó que al menos 10,953 nombres fueron eliminados del RNPDNO durante el operativo de 2023-2024 sin proceso de localización formal verificado.
Razonablemente inferible:
- En contextos de violencia criminal intensa, una parte de las desapariciones puede corresponder a homicidios que no quedaron registrados como tal por ausencia de cuerpo. Este mecanismo está documentado conceptualmente por México Evalúa, pero no es cuantificable con datos públicos disponibles.
- Medir la seguridad únicamente con el indicador de homicidio doloso produce una imagen incompleta cuando otras categorías relacionadas crecen simultáneamente.
Suposiciones no verificadas:
- Que el aumento en desapariciones sea causado principalmente por homicidios que no se registran. El dato histórico del propio RNPDNO —92% de localizados con vida— contradice que la mayoría de desapariciones sean muertes encubiertas.
- Que la intervención en el RNPDNO durante 2023 haya sido una decisión política deliberada de manipular cifras. Lo documentado son las fallas metodológicas y el borrado de registros. La intención fue señalada por la excomisionada Quintana, pero ningún órgano de control lo ha determinado formalmente.
Fuentes
- México Evalúa — Violencia en México, 2015–2025 (9 de febrero de 2026): https://mexicoevalua.org/pese-a-reduccion-en-2025-violencia-letal-aumento-68-en-la-ultima-decada-consolidar-la-paz-es-el-reto/
- SESNSP — Datos abiertos de incidencia delictiva: https://www.gob.mx/sesnsp/acciones-y-programas/datos-abiertos-de-incidencia-delictiva
- RNPDNO — Versión pública del registro: https://versionpublicarnpdno.segob.gob.mx/
- El Financiero — Aumentan las desapariciones en México en 2025 (15 de julio de 2025): https://www.elfinanciero.com.mx/nacional/2025/07/15/aumentan-las-desapariciones-en-mexico-en-2025-durante-el-primer-semestre-del-ano-cdmx-y-edomex-reportan-mas-casos/
- A dónde van los desaparecidos — Abandonan “censo” de AMLO; anuncian nuevo cómputo (8 de enero de 2026): https://adondevanlosdesaparecidos.org/2026/01/08/abandonan-censo-de-amlo-anuncian-nuevo-computo-de-desapariciones/
- El Universal — Censo busca reducir cifra de desaparecidos, revela Karla Quintana (7 de noviembre de 2023): https://www.eluniversal.com.mx/nacion/censo-busca-reducir-cifra-de-desaparecidos-revela-karla-quintana-ex-comisionada-de-busqueda/
- Nexos / Seguridad — Homicidios dolosos: mediciones actuales, implicaciones y nuevos debates (25 de febrero de 2026): https://seguridad.nexos.com.mx/homicidios-dolosos-mediciones-actuales-implicaciones-y-nuevos-debates/
- POPLab — Jorge Castañeda, los muertos, los desaparecidos: https://poplab.mx/posts/jorge-castaneda-los-muertos-los-desaparecidos/
