México no entiende lo que lee: la crisis que nadie atiende

UNESCO clasifica a México “sin progreso” en lectura. Casi la mitad de los estudiantes no comprende lo que lee y el problema ya afecta al mercado laboral.

Resumen simple

En México, más de la mitad de los niños que terminan la primaria no comprenden adecuadamente lo que leen. Este problema no es nuevo, pero no mejora: la UNESCO lo calificó como “sin progreso” y las pruebas internacionales llevan una década sin mostrar avances. La pandemia agravó el rezago — hay estimaciones de hasta cuatro o cinco ciclos escolares de atraso — y los efectos ya se sienten en el mundo laboral, donde empleadores encuentran trabajadores con dificultades para entender textos e instrucciones básicas.

El problema tiene muchas causas, pero una de las más relevantes es la falta de un sistema que garantice la calidad de la enseñanza. La evaluación obligatoria a maestros se eliminó en 2019, y hoy no existe un mecanismo que vincule el desempeño pedagógico del docente con su permanencia en el aula. Eso no significa que todos los maestros sean el problema — muchos enfrentan condiciones precarias y fueron formados en un sistema que no los preparó bien. Pero sí significa que el Estado no tiene herramientas para identificar quién necesita apoyo, quién necesita capacitación y, en los casos más graves, quién no debería estar frente a un grupo.

No se trata de castigar maestros: se trata de proteger el derecho de millones de niños a aprender. Esas dos cosas no deberían estar peleadas.


¿Qué pasó?

El informe de seguimiento de la UNESCO sobre el Objetivo de Desarrollo Sostenible 4 (ODS 4), que busca garantizar educación inclusiva y de calidad hacia 2030, ubicó a México en la categoría “sin progreso” en materia de comprensión lectora a nivel primaria. El porcentaje de alumnos de segundo y tercer grado con competencia mínima en lectura bajó de 67% a 63%. Entre quienes terminan la primaria, el indicador pasó de 43% a 42%. Esto significa que más de la mitad de los estudiantes que concluyen ese nivel no alcanzan las habilidades lectoras mínimas para continuar su formación.

El dato no es aislado. Los resultados de la prueba PISA 2022, publicados por la OCDE en diciembre de 2023, mostraron que México obtuvo 415 puntos en comprensión lectora frente a un promedio de 476. El país se ubicó en la posición 35 de 37 naciones miembros de la OCDE, prácticamente sin mejoras respecto a la década anterior. Casi la mitad de los estudiantes evaluados no alcanzó el nivel básico.

A nivel nacional, la evaluación diagnóstica del ciclo 2024-2025 confirmó que el 20.6% de los estudiantes de sexto de primaria requieren apoyo en lenguaje. Y el problema se extiende más allá de la infancia: según el Módulo sobre Lectura (MOLEC) 2025 del INEGI, entre quienes leyeron un solo libro en el año, el 46.9% reportó poca comprensión lectora. El MOLEC 2024 ya había documentado que casi el 40% de los lectores adultos reconoce tener problemas para entender lo que lee.


UNESCO

El informe de la UNESCO se publicó en marzo de 2026 y evalúa el estado de la educación en México con datos acumulados de los últimos años. Los resultados de PISA corresponden a pruebas aplicadas en 2022 a jóvenes de 15 años. El MOLEC 2025 del INEGI se levantó en junio de 2025 entre población de 12 años y más en áreas urbanas del país. La evaluación diagnóstica SEP corresponde al ciclo escolar 2024-2025.

La problemática es nacional, pero no es uniforme: las brechas entre zonas urbanas y rurales, entre escuelas públicas y privadas, y entre regiones del norte y del sur del país amplifican el rezago. Siete de cada diez escuelas primarias carecen de acceso a internet o de computadoras para los estudiantes, según el mismo informe de la UNESCO.


¿Qué dicen las fuentes?

Fernando Ruiz, especialista en educación, ha señalado que estos resultados confirman un problema estructural: el sistema educativo mexicano ha logrado ampliar la cobertura, pero no ha mejorado de manera sostenida los aprendizajes fundamentales.

Érik Avilés, director general de Mexicanos Primero capítulo Michoacán, ha advertido que las cifras de la UNESCO revelan que los niveles de aprendizaje de los niños mexicanos están en declive, no solo estancados.

El Instituto Kumon, a través de su vicepresidente para México y Centroamérica, Luis Chiba Ramayoni, reportó en abril de 2026 que tras aplicar miles de pruebas diagnósticas, identificaron un rezago de entre cuatro y cinco ciclos escolares en estudiantes de educación básica como consecuencia de la pandemia. También señaló que en México se leen en promedio cuatro libros al año, frente a 47 en Japón y 12 en Estados Unidos.

La Universidad Iberoamericana documentó, mediante su proyecto de evaluación diagnóstica, que los estudiantes de grados terminales de primaria, secundaria y media superior obtuvieron menores niveles de aprendizaje en el ciclo 2020-2021 que sus pares de los ciclos 2017 y 2018. Investigadores del Centro de Estudios Espinosa Yglesias (CEEY) estimaron que aproximadamente el 60% de las pérdidas de aprendizaje se recuperaron tras la reapertura de escuelas, pero que en 2023 los niveles aún se encontraban por debajo de los anteriores a la pandemia.

El propio Informe Final de la Estrategia Nacional de Lectura 2019-2024 de la SEP reconoció que, aunque se crearon clubes de lectura, se realizaron capacitaciones y se distribuyeron materiales, el avance real en los aprendizajes lectores fue modesto. Las brechas entre regiones urbanas y rurales persistieron.

A nivel laboral, El Sol de México reportó en febrero de 2026 que especialistas advierten que el rezago en comprensión lectora desde la escuela provoca brechas que afectan la eficiencia en el trabajo y limitan el desarrollo profesional. Investigadores de la UAM-Xochimilco habían documentado previamente el bajo nivel de competencias de lectoescritura en estudiantes universitarios de primer ingreso, tras 13 años de escolaridad, señalando el impacto de formar profesionistas incapacitados para argumentar y cuestionar la realidad.


Señales que generan dudas

Hay una desconexión evidente entre los diagnósticos y las acciones. La UNESCO viene documentando el estancamiento mexicano en comprensión lectora desde hace años, los resultados de PISA llevan una década sin mejorar, y las evaluaciones nacionales confirman lo mismo ciclo tras ciclo. Sin embargo, el ritmo de respuesta institucional no corresponde a la magnitud del problema.

Llama la atención que México no haya confirmado su participación en la prueba PISA 2025. Andreas Schleicher, director de Educación de la OCDE, envió una comunicación a las autoridades educativas mexicanas expresando su preocupación al respecto. Si el país con uno de los peores desempeños lectores de la OCDE decide no medirse, la señal que se envía no es solo de desinterés, sino de opacidad.

También es significativo que la reforma educativa de 2019 eliminó la evaluación obligatoria vinculada a la permanencia de los docentes en servicio y desapareció el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE). En su lugar, se creó la Unidad del Sistema para la Carrera de las Maestras y los Maestros (USICAMM), que opera con evaluaciones de carácter formativo, diagnóstico e integral, pero que no condicionan la permanencia del maestro en su plaza. Actualmente, no existe un mecanismo que permita retirar a un docente en activo por bajo desempeño pedagógico.

Esto no significa que los maestros sean el único problema — sería una simplificación injusta. Pero sí plantea una pregunta incómoda: si no se mide la calidad de la enseñanza y no hay consecuencias vinculadas al desempeño, ¿con qué herramientas cuenta el sistema para garantizar que quien está frente al aula tiene las capacidades para estar ahí?


¿Por qué importa la formación docente en esta crisis?

La herencia y venta de plazas magisteriales fue durante décadas un problema estructural documentado en el sistema educativo mexicano. El Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), durante la era de Elba Esther Gordillo, defendió la práctica como un derecho laboral adquirido. La reforma de 2013 la prohibió formalmente y estableció concursos de oposición como requisito para ingresar al servicio docente. La reforma de 2019 mantuvo un proceso de admisión a través de USICAMM, que en 2024 evaluó a más de 200,000 aspirantes, y creó el Sistema Abierto y Transparente de Asignación de Plazas (SATAP). Sin embargo, especialistas han señalado que la opacidad en la asignación no ha desaparecido por completo.

El problema de fondo no es solo quién obtiene la plaza, sino qué pasa después. Una cosa es el filtro de ingreso y otra muy distinta es el acompañamiento, la actualización y la rendición de cuentas durante el ejercicio de la docencia. Si un maestro ingresa al sistema y no existe ningún mecanismo que incentive su mejora continua ni que identifique cuando su práctica no está funcionando, el sistema le falla tanto al alumno como al propio docente.

Aquí se abre un dilema ético que no debería esquivarse. Retirar a un maestro de su plaza es retirarle su sustento. Es una decisión que impacta a una persona y a su familia, y tratarla como un simple trámite administrativo sería inhumano. Muchos docentes que hoy tienen dificultades pedagógicas no eligieron ser malos maestros: fueron formados en escuelas normales que no siempre ofrecen una preparación suficiente, ingresaron a un sistema que durante décadas premió la lealtad sindical por encima de la capacidad, y ejercen en condiciones que van desde la falta de materiales hasta aulas con más de 40 alumnos.

Pero el otro lado de esa moneda también merece atención. Un niño que pasa seis años de primaria con un docente que no logra enseñarle a comprender lo que lee arrastra ese déficit toda su vida. La evidencia lo muestra: ese niño tendrá menos posibilidades de concluir la secundaria, menos probabilidades de acceder a educación superior y menores oportunidades de empleo. El rezago en comprensión lectora no es un dato abstracto: es la diferencia entre un adulto que puede leer un contrato de trabajo y uno que firma lo que no entiende.

La pregunta no debería ser si se despide o no a los maestros con bajo desempeño. Esa es una falsa disyuntiva. La pregunta debería ser por qué el Estado mexicano no ha construido un sistema robusto de formación continua, acompañamiento pedagógico y evaluación formativa real — no punitiva, pero sí vinculante — que permita identificar a los docentes que necesitan apoyo, dárselo de manera efectiva y, en los casos extremos donde no hay voluntad ni resultado después de un proceso documentado, tomar decisiones con responsabilidad y justicia.

Que la plaza sea un derecho laboral es legítimo. Que sea un derecho vitalicio e incondicional, que no sea revisado ni evaluado para elegir personas aptas para la enseñanza es un problema que afecta a millones de estudiantes.


Interpretación: hechos vs. suposiciones

Verificado:

  • La UNESCO clasificó a México como “sin progreso” en comprensión lectora a nivel primaria (informe ODS 4, marzo 2026).
  • En PISA 2022, México obtuvo 415 puntos en lectura, 61 puntos por debajo del promedio OCDE, sin mejoras en una década.
  • El 20.6% de alumnos de 6º de primaria requieren apoyo en lenguaje según la evaluación diagnóstica 2024-2025.
  • La población lectora adulta (18+) en zonas urbanas cayó de 84.2% en 2015 a 69.6% en 2024, según el MOLEC del INEGI.
  • El 46.9% de quienes leyeron un solo libro al año reportaron poca comprensión lectora (MOLEC 2025).
  • La reforma educativa de 2019 eliminó la evaluación obligatoria vinculada a la permanencia docente y desapareció el INEE.
  • USICAMM opera un proceso de admisión para nuevas plazas, pero la evaluación no condiciona la permanencia de docentes en servicio.
  • Kumon reportó un rezago de 4 a 5 ciclos escolares en educación básica tras la pandemia (abril 2026).

Razonablemente inferible:

  • Si el sistema no evalúa de manera vinculante el desempeño pedagógico de los docentes en servicio, carece de herramientas para detectar y corregir deficiencias en la enseñanza.
  • La eliminación de la evaluación obligatoria y la desaparición del INEE redujeron la información disponible sobre la calidad educativa, lo que dificulta el diseño de políticas basadas en evidencia.
  • El rezago en comprensión lectora en la infancia tiene efectos acumulativos documentados en el desempeño académico, las oportunidades laborales y la calidad de vida.
  • La negativa a participar en PISA 2025, si se confirma, limitaría la capacidad de comparar el avance educativo de México con estándares internacionales.

Suposiciones no verificadas:

  • No hay datos públicos actualizados que permitan afirmar que la herencia o venta de plazas magisteriales continúa ocurriendo bajo el sistema actual de USICAMM.
  • No se identificaron encuestas empresariales mexicanas con cifras específicas sobre el porcentaje de empleadores que reportan problemas de comprensión lectora en sus trabajadores; la evidencia en el ángulo laboral es testimonial y de análisis académico.
  • No es posible cuantificar con datos disponibles qué proporción del bajo desempeño lector es atribuible a la calidad docente versus otros factores (infraestructura, entorno familiar, pobreza, diseño curricular).


Fuentes

  • UNESCO, Informe de Seguimiento de la Educación en el Mundo – ODS 4, marzo 2026 — El Universal · Vanguardia · El Imparcial
  • OCDE, Resultados PISA 2022, diciembre 2023 — Excélsior
  • INEGI, Módulo sobre Lectura (MOLEC) 2025, noviembre 2025 — INEGI (PDF) · El Informador
  • INEGI, Módulo sobre Lectura (MOLEC) 2024, abril 2024 — INEGI (PDF)
  • Serendipia Digital, “Comprensión lectora en México: un problema que no mejora”, marzo 2026 — Serendipia
  • El Financiero, “Alumnos en México arrastran rezago de hasta cinco ciclos escolares tras la pandemia”, abril 2026 — El Financiero
  • IBERO, “Pandemia dejó importantes pérdidas de aprendizajes en estudiantes de educación básica y media”, 2022 — IBERO
  • CEEY, “La educación durante la pandemia de covid-19 en México”, 2025 — CEEY (PDF)
  • Educación Futura, “El legado educativo de AMLO: un fracaso que nadie quiere ver”, septiembre 2024 — Educación Futura
  • Vanguardia, “Reforma educativa de AMLO elimina evaluación docente”, diciembre 2018 — Vanguardia
  • SciELO México, “Sistema de carrera docente 2019 en México” — SciELO
  • El Sol de México, “La crisis de la comprensión lectora ya impacta al mundo laboral”, febrero 2026 — El Sol de México
  • Expansion Política, “Resultados de USICAMM 2024”, agosto 2024 — Expansión

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