Solo 31% de mexicanos confía en las noticias en 2026

La confianza en las noticias en México se hundió a 31% en 2026, su mínimo histórico, según el Digital News Report del Reuters Institute.

Resumen

La confianza de los mexicanos en las noticias se hundió al 31% en 2026, el nivel más bajo desde que empezó a medirse hace casi una década. La cifra, revelada por el Digital News Report 2026 del Reuters Institute, representa una caída de cinco puntos frente al año anterior y confirma un desgaste sostenido: en 2017 la confianza alcanzaba el 49%. El dato coloca a México entre los mercados con mayor deterioro en la relación entre el público y los medios, en un entorno marcado por la violencia contra periodistas, la presión económica sobre las empresas informativas y el desplazamiento de las audiencias hacia las plataformas digitales como principal vía de acceso a la información.

Desarrollo de la información

El hallazgo forma parte de la edición 2026 del Digital News Report, el estudio anual sobre consumo de noticias que elabora el Reuters Institute for the Study of Journalism, de la Universidad de Oxford, publicado el 16 de junio de 2026. La investigación se basa en cerca de 100 mil entrevistas realizadas en 48 mercados de todos los continentes, incluidos seis países de América Latina. Para el capítulo mexicano se consultó a 2 mil 17 personas durante enero y febrero de 2026.

El indicador de confianza mide la proporción de personas que dice confiar en las noticias la mayor parte del tiempo. En México ese porcentaje pasó del 36% en 2025 al 31% en 2026, uno de los retrocesos más pronunciados del año. El país quedó por debajo del promedio global, que también tocó su mínimo histórico en 37%. La caída mexicana se inscribe en una tendencia de largo plazo: desde el 49% registrado en 2017, la confianza no ha dejado de descender.

Ese desgaste ocurre mientras cambia de raíz la forma en que la población se informa. Las redes sociales se consolidaron como la principal puerta de entrada a las noticias, encabezadas por Facebook, utilizada por el 68% de los encuestados para enterarse de la actualidad. La televisión, en contraste, continuó su descenso: su consumo semanal para informarse quedó en 34%, prácticamente la mitad de lo que representaba en 2017. Los medios impresos y los sitios web periodísticos también retrocedieron, estos últimos con mayor resistencia.

¿Qué dicen las fuentes?

El Reuters Institute atribuye el deterioro global de la confianza a una combinación de inestabilidad política, polarización creciente y la consolidación de un ecosistema donde las plataformas digitales controlan la distribución de contenidos. La confianza disminuyó en 29 de los 48 mercados estudiados, mientras la preocupación por la desinformación subió al 62%. El informe reconoce además que parte de estas caídas responde a ataques directos contra medios y reporteros, con un efecto acumulativo que socava la credibilidad del periodismo en su conjunto.

En el caso mexicano, María Elena Gutiérrez-Rentería, autora del capítulo nacional e investigadora de la Universidad Panamericana, sostiene que los mexicanos no dejaron de consumir noticias, sino que cambiaron el lugar donde las buscan. El 83% de los participantes mantiene algún grado de interés en la información y la proporción de personas que comparte noticias aumentó tres puntos respecto al año previo.

El estudio también documenta el peso creciente de los creadores de contenido. El 39% de los usuarios mexicanos consulta cada semana noticias producidas o comentadas por creadores enfocados en la actualidad, una proporción que solo supera Perú entre los países hispanohablantes y que ubica a México en el séptimo lugar entre los 48 mercados analizados. Entre los jóvenes de 18 a 24 años, la cifra sube al 40%. El propio informe matiza el fenómeno: la audiencia percibe a los creadores como menos imparciales y menos confiables que los medios tradicionales, y solo el 14% de los jóvenes los considera imparciales. Quienes los siguen lo hacen por su cercanía, su tono accesible y su capacidad de entretener, no por mayor credibilidad.

¿De dónde viene la desconfianza?

El desplome de 2026 no es un fenómeno reciente, sino el punto más bajo de una erosión que se gestó durante más de una década. Tres procesos distintos, encadenados en el tiempo, ayudan a entender por qué el público mexicano fue perdiendo la confianza en sus medios y terminó buscando información en otra parte.

El primero fue el silencio impuesto por la violencia durante los años más duros de la guerra contra el narcotráfico. En amplias regiones del país, la población presenciaba enfrentamientos, cuerpos abandonados y bloqueos que los medios locales no reportaban. La causa no fue principalmente la indiferencia, sino el terror: cubrir al crimen organizado costaba la vida. La organización Article 19 contabiliza 175 periodistas asesinados en México entre 2000 y 2025, y la Relatoría Especial para la Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos acuñó en 2017 el término “zonas silenciadas” para describir esas regiones donde informar se volvió imposible. La dimensión del vacío quedó registrada en un estudio de la Fundación MEPI que analizó mil 600 notas policiales en Nuevo León: apenas el 9% abordaba el narcotráfico. Un dato adicional complica la lectura simplista de que los medios callaban por complicidad: según un informe de la Secretaría de Gobernación de 2021, la principal fuente de agresiones contra la prensa no es el crimen organizado, sino funcionarios públicos locales, con frecuencia coludidos con él. Ante ese silencio, comenzaron a surgir los primeros contrapesos ciudadanos en redes sociales; en el noreste, un grupo de usuarios que se identificaban por sus hashtags publicó en 2011 un manifiesto en el que anunciaban que cubrirían el vacío informativo que dejaban las autoridades y los medios.

El segundo proceso fue el de la mentira oficial amplificada. El caso más emblemático es la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa en septiembre de 2014. En enero de 2015, el gobierno de Enrique Peña Nieto presentó como “verdad histórica” la versión de que los normalistas habían sido incinerados en el basurero de Cocula, relato que buena parte de los grandes medios reprodujo. Peritajes independientes del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes, convocado por la CIDH, y del Equipo Argentino de Antropología Forense desmontaron después esa versión por falta de sustento científico. La brecha entre lo que sostenía la versión oficial y lo que revelaba la investigación independiente golpeó la credibilidad del sistema mediático que la había difundido.

El tercer factor fue económico. Durante el sexenio de Peña Nieto, el gobierno federal ejerció 53 mil 344 millones de pesos en publicidad oficial, según cifras del entonces Instituto Nacional de Transparencia, con una concentración notable: solo Televisa y TV Azteca recibieron en conjunto más de 14 mil millones. Organizaciones como Article 19 han documentado que esa asignación discrecional de recursos condiciona líneas editoriales y desincentiva la cobertura crítica. La suma de estos tres procesos —el silencio forzado, la mentira amplificada y la dependencia del dinero público— fue erosionando la confianza y empujando a las audiencias hacia fuentes que percibían como menos comprometidas con el poder.

¿Por qué importa?

El desplome de la confianza no es un veredicto aislado sobre la calidad del periodismo, sino el síntoma de un entorno bajo presión en varios frentes simultáneos. El informe recuerda que en 2025 fueron asesinados nueve periodistas en México, el segundo total más alto del mundo después de los territorios palestinos. A ese clima de violencia se suman la presión judicial sobre la prensa, la circulación acelerada de desinformación y la crisis financiera de las grandes televisoras, reflejada en el proceso de quiebra voluntaria que TV Azteca aprobó a principios de 2026 para reestructurar sus deudas.

La consecuencia es un ecosistema informativo fracturado, en el que los medios perdieron el control sobre la distribución de sus contenidos y compiten por la atención con plataformas, videos cortos, creadores y, cada vez más, chatbots de inteligencia artificial, cuyo uso para informarse pasó del 7% al 10% a nivel global en un año. El estudio subraya que este panorama no decreta la desaparición del periodismo: las audiencias siguen recurriendo a marcas confiables cuando quieren verificar información que sospechan falsa, lo que abre espacio para el trabajo que explica, verifica y contextualiza.

Verificación de la información

Verificado:

  • La confianza en las noticias en México cayó a 31% en 2026, cinco puntos menos que en 2025, según el Digital News Report 2026 del Reuters Institute. En 2017 era de 49%.
  • El informe se publicó el 16 de junio de 2026, con cerca de 100 mil entrevistas en 48 mercados; el capítulo mexicano consultó a 2 mil 17 personas en enero y febrero de 2026.
  • La confianza global tocó su mínimo histórico en 37%; el indicador se mide desde 2015.
  • El consumo semanal de televisión para informarse quedó en 34%; Facebook es usada por el 68% para enterarse de noticias.
  • El 39% de mexicanos consulta noticias de creadores semanalmente; entre jóvenes de 18-24 años sube a 40%, de los cuales solo el 14% los considera imparciales.
  • Article 19 contabiliza 175 periodistas asesinados en México entre 2000 y 2025. El informe Reuters registra nueve asesinatos en 2025.
  • El gobierno de Peña Nieto ejerció 53 mil 344 millones de pesos en publicidad oficial durante el sexenio (cifras del INAI), con Televisa y TV Azteca como principales beneficiarios.
  • El GIEI y el Equipo Argentino de Antropología Forense desmintieron la “verdad histórica” sobre Ayotzinapa por falta de sustento científico.
  • La CIDH acuñó el término “zonas silenciadas” en 2017; el estudio de la Fundación MEPI halló que solo el 9% de mil 600 notas policiales en Nuevo León abordaba el narcotráfico.

Razonablemente inferible:

  • La conexión entre la publicidad oficial y el condicionamiento de líneas editoriales está documentada por Article 19 como interpretación de una organización especializada, no como conclusión del informe Reuters.
  • El vínculo entre los tres procesos históricos (silencio, mentira, dinero) y la caída de confianza es una lectura de contexto respaldada por las fuentes citadas, no una relación causal cuantificada por el informe.

Suposiciones no verificadas:

  • Que los medios callaron la violencia del narco por colusión voluntaria más que por amenaza física. Las fuentes apuntan mayoritariamente al terror y a la presión de funcionarios coludidos, no a una complicidad editorial deliberada generalizada.

Fuentes

  1. Reuters Institute for the Study of Journalism — Digital News Report 2026, capítulo México. 16 de junio de 2026. https://reutersinstitute.politics.ox.ac.uk/es/digital-news-report/2026/mexico
  2. Reuters Institute — Digital News Report 2026, resumen ejecutivo en español. https://reutersinstitute.politics.ox.ac.uk/es/digital-news-report/2026/dnr-resumen-ejecutivo
  3. Fundación Gabo — “Digital News Report 2026: el año en que las redes sociales se convirtieron oficialmente en la primera fuente de noticias del mundo”. Junio de 2026. https://fundaciongabo.org/es/etica-periodistica/noticias/digital-news-report-2026-el-ano-en-que-las-redes-sociales-se
  4. Proceso — “México en el espejo roto del periodismo”. 26 de junio de 2026. https://www.proceso.com.mx/opinion/2026/6/26/mexico-en-el-espejo-roto-del-periodismo-374807.html
  5. Infobae — “Artículo 19 suma 175 asesinatos de periodistas entre 2000 a 2025”. 11 de diciembre de 2025. https://www.infobae.com/mexico/2025/12/11/el-peligro-latente-de-la-prensa-en-mexico-articulo-19-suma-175-asesinatos-de-periodistas-entre-2000-a-2025/
  6. Forbes México — “Estos son los medios que más recibieron dinero por publicidad del gobierno”. 7 de junio de 2019. https://forbes.com.mx/estos-son-los-medios-que-mas-recibieron-dinero-por-publicidad-del-gobierno/
  7. Verificado.com.mx — “Los 43 de Ayotzinapa: las desinformaciones sobre el caso”. 26 de septiembre de 2024. https://verificado.com.mx/las-desinformaciones-sobre-ayotzinapa/
  8. Scielo México — “Ejercer el periodismo en entornos violentos: análisis empírico de las zonas de silencio en México”. https://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0188-76532021000200001

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