La industria del alcohol presionó a gobiernos y logró debilitar las reglas de la OMS en un acuerdo global de la ONU. Esto dice cada parte.

La presión entre la industria y la OMS que terminó diluyendo un acuerdo global
La industria mundial de bebidas alcohólicas presionó a varios gobiernos durante 2025 para frenar el intento de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de endurecer las reglas sobre el alcohol. El resultado: un acuerdo internacional respaldado por la ONU quedó con compromisos más débiles de los que se habían propuesto al inicio. La disputa de fondo es sobre una sola frase de la OMS —que no existe un nivel de consumo de alcohol libre de riesgo— y sobre cuánto peso deben tener esa postura y las políticas que se derivan de ella.
Qué pasó y cómo evolucionó
El terreno de la disputa fue la Declaración Política sobre Enfermedades No Transmisibles y Salud Mental, un documento de la ONU que fija metas hasta 2030 para combatir padecimientos como cáncer, diabetes e hipertensión, varios de ellos vinculados al consumo de alcohol. El primer borrador, publicado en mayo de 2025, incluía medidas respaldadas por la OMS: subir impuestos al alcohol, limitar su disponibilidad en tiendas y restringir su publicidad.
Una investigación de Reuters, basada en cartas y correos que el medio revisó directamente, documentó cómo distintos actores de la industria escribieron a gobiernos ese verano para pedir cambios. La Cámara Nacional de la Industria Tequilera de México (CNIT) pidió a las autoridades mexicanas que usaran sus negociaciones con otros países para eliminar referencias a las políticas de la OMS. Una carta enviada en nombre de la cervecera neerlandesa Heineken sugirió cambiar la propuesta de restringir la publicidad de alcohol para enfocarla solo en la dirigida a menores. La asociación Cerveceros Belgas, por su parte, se quejó ante el gobierno de su país de que su ministra de Salud sostenía “posiciones radicales” frente al texto.
Para el borrador de septiembre, esas medidas se habían suavizado o eliminado. Los impuestos pasaron de ser un compromiso a una recomendación de “considerar” aumentos “acordes con las circunstancias nacionales”. Las restricciones a la publicidad desaparecieron del texto. La meta original de aumentar 80% los impuestos al alcohol se eliminó y quedó absorbida en un objetivo genérico.
El acuerdo debía adoptarse por consenso el 25 de septiembre de 2025, pero no ocurrió. Estados Unidos objetó a último momento —por razones ajenas al alcohol, que se explican más abajo—, lo que obligó a llevar el texto a votación en la Asamblea General. Finalmente se adoptó el 15 de diciembre de 2025, con 175 países a favor, dos en contra (Estados Unidos y Argentina) y una abstención (Paraguay).
¿Qué dicen las fuentes?
La OMS sostiene que los daños del alcohol a la salud poblacional están “documentados de forma consistente”, en palabras de Dag Rekve, su oficial técnico de políticas, citado por Reuters. Jeremy Farrar, subdirector general de la OMS a cargo de promoción de la salud, dijo al mismo medio que el organismo debe abordar con más fuerza las principales causas de enfermedad, del alcohol a la contaminación: “Tiene que haber un cambio”. La OMS declaró además que el proceso de negociación estuvo afectado por un cabildeo intenso, incluido el de la industria del alcohol.
La industria disputa esa postura. Julian Braithwaite, presidente y director de la Alianza Internacional para el Consumo Responsable (IARD) —el grupo que agrupa a las grandes cerveceras y productoras de destilados—, dijo a Reuters que el sector busca ser “más activo, más vocal” en el debate, y que sus miembros aumentaron el financiamiento de la organización para tener un papel más fuerte en las discusiones científicas. Tras la adopción, IARD emitió un comunicado celebrando la declaración y afirmando que la mortalidad atribuible al alcohol bajó más de 20% a nivel global entre 2010 y 2019.
Heineken, la CNIT y Cerveceros Belgas dijeron a Reuters que comunicar sus posturas a los gobiernos es una práctica habitual. La CNIT afirmó que no buscó debilitar el acuerdo, sino asegurar que fuera efectivo y justo con la industria aportando “ciencia robusta”.
La objeción de Estados Unidos fue por otro motivo. En su explicación de voto oficial, la misión estadounidense ante la ONU argumentó que la declaración era una lista “performativa” de acciones sin seriedad. La cobertura de Devex y otros medios detalló que la administración Trump también criticó que el texto “empuja ideología de género” y promueve derechos reproductivos. Estados Unidos y Argentina se retiraron de la OMS en 2025.
¿Por qué importa esto?
La discusión no es solo diplomática. Define qué tan lejos pueden llegar los gobiernos —incluido el mexicano— al gravar, limitar o regular la publicidad del alcohol, porque las declaraciones de la ONU sirven de referencia para las políticas nacionales. Que las metas quedaran como algo a “considerar” y no como compromisos firmes le da a cada país margen para no actuar. Para el consumidor, el fondo es una pregunta sin respuesta cerrada: si el consumo moderado es de bajo riesgo, como dice la industria, o si no hay nivel seguro, como sostiene la OMS.
Señales que generan dudas
El texto final de la declaración no incluye ninguna referencia a la interferencia de la industria del alcohol en el proceso, pese a que la propia OMS reconoció que hubo cabildeo intenso. Es una omisión notable en un documento que sí menciona otros conflictos de interés en salud pública.
Hay también un límite que la evidencia disponible no cruza: Reuters documentó que la industria pidió cambios y que esos cambios efectivamente ocurrieron, pero no probó una relación de causa directa. El propio reportaje señala que no está claro si el gobierno mexicano adoptó las sugerencias de la industria durante las negociaciones, y que la Secretaría de Salud de México no respondió a sus preguntas. La coincidencia entre lo pedido y lo aprobado es fuerte, pero atribuir el resultado exclusivamente al cabildeo iría más allá de lo que las fuentes sostienen.
Verificación de la información
Verificado:
- El acuerdo se adoptó el 15 de diciembre de 2025 con 175 votos a favor, 2 en contra (EE.UU. y Argentina) y 1 abstención (Paraguay). Confirmado por el comunicado oficial de la ONU (documento A/80/L.34).
- Las metas sobre impuestos y disponibilidad quedaron como recomendaciones a “considerar”. Confirmado por el texto y por cobertura especializada.
- La CNIT, Heineken y Cerveceros Belgas enviaron comunicaciones a gobiernos pidiendo cambios. Documentado por Reuters con base en cartas y correos revisados directamente.
- EE.UU. objetó por razones ideológicas, no por el alcohol. Confirmado por la explicación de voto oficial de la misión de EE.UU.
Razonablemente inferible:
- El cabildeo de la industria contribuyó a debilitar el texto. La secuencia temporal (lo pedido en mayo, lo suavizado en septiembre) y el reconocimiento de la OMS lo respaldan, aunque no hay prueba de causalidad directa país por país.
Suposiciones no verificadas:
- Que el gobierno mexicano adoptó las sugerencias de la CNIT. Reuters afirma explícitamente que esto no está claro y que la Secretaría de Salud no respondió.
- La cifra de IARD de una caída de 20% en la mortalidad atribuible al alcohol (2010-2019) proviene de la propia industria y no fue verificada de forma independiente para esta nota.
Fuentes
- Reuters — “Alcohol lobby takes on WHO in battle over health impacts” (versión corregida, 20 de octubre de 2025)
- ONU — Comunicado de la Asamblea General, adopción de la declaración (A/80/L.34) (15 de diciembre de 2025)
- Health Policy Watch — “Near Unanimous Adoption of UN Declaration on NCDs and Mental Health” (16 de diciembre de 2025)
- Misión de EE.UU. ante la ONU — Explicación de voto (16 de diciembre de 2025)
- Devex — “Fight over NCD declaration reflects tough year in global health” (18 de diciembre de 2025)
- IARD — Comunicado tras la adopción de la declaración (25 de septiembre de 2025)
